El colapso de la edad del bronce

Imagen: Bajorrelieve del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.), aparece representado un grupo de Peleset cautivos. Destaca el característico tocado de plumas que portan en la cabeza. Fuente: Wikipedia

La Edad del bronce terminó hace 3200 años. Dado que el principio de la escritura corresponde con registros comerciales, no existe una descripción filosófico-social de esta sociedad como la que podríamos encontrar en las antiguas Grecia y Roma.

La falta de detalles en las descripciones sobre el modo de vida contrasta con la cantidad de escritos encontrados al respecto del colapso de esta edad. Por ello, estudiando cómo cayó este periodo de la humanidad se puede deducir cómo existió.

Uno de los aspectos más interesantes del colapso de la Edad del Bronce es la extrema rapidez con la que varios imperios que poseían una tecnología y estructura social globalizada cayeron en la cuenca del Mediterráneo oriental y en oriente próximo.

Existía una supra-sociedad por encima de los imperios o naciones de la época que permitía la transferencia de tecnología y a la vez de ciertas normas y tratados que posibilitaban el comercio global y el crecimiento económico.

El desarrollo de esta sociedad comercial globalizada se debió en una gran parte a la facilidad para navegar por el mar Mediterráneo, que convirtió el creciente fértil y por extensión el mar Egeo en un gran centro logístico y comercial. La producción primaria era gestionada por grandes ciudades-estado que con la utilización de los metales desarrollaron la dominación violenta de las tierras adyacentes, gestionándolas después y creando imperios como Siria, Egipto, el Imperio Hittita, el reino de Mittani de los hurrianos, Babilonia, Elam, Micene en Grecia o la cultura minoica en Creta, entre otros. Los diferentes imperios rivalizaban por los recursos naturales en batallas y ante la ineficiencia productiva de la guerra determinaban acuerdos comerciales en tratados de paz. De esta manera, la Guerra y la Paz eran las dos vertientes de las relaciones entre imperios, tal y como muestran los grabados en el estandarte de Ur, en la imagen inferior.

Standard_of_Ur_-_War
Estandarte de Ur, lado de la Guerra (Wikipedia)
Standard_of_Ur_-_peace_side
Estandarte de Ur, lado de la Paz (Wikipedia)

En paralelo a las acciones comerciales en el mar Mediterráneo, empiezan a aparecer actos de piratería y asalto de las flotas comerciales. Las cartas de Al-Amarna describen estos sucesos como obra de ciertos pueblos, fuera de las alianzas con los grandes imperios, que también surcaban el mar Mediterráneo. En una de las cartas encontradas en esta correspondencia de Akhenaton, el rey de Alashiya (Chipre) y hermano del faraón responde a las acusaciones del mismo sobre su complicidad con los piratas inculpando a los hombres de Lukka. Este pueblo sería el que se encontraba en Lícia en el sud-este de Anatolia. En estas cartas también se habla de otros pueblos que ejercen piratería, como los Shardanas (de origen griego asentados posteriormente en Cerdeña) y los danunas o denyen (de Adana, en el sud este de Asia Menor). Algunos de estos piratas, como los Shardanas, fueron convencidos por los emperadores para participar con ellos en las guerras como mercenarios.

Según estas y otras fuentes de la época, los posibles pueblos del mar fueron:

  • Lukka, lucharon al lado de los Hittitas contra Ramsés II en la batalla de Cadeix. Los egipcios los consideraban un estado real y los situaban en Lícia
  • Shardanas, Sherden o Shirdana, pueblo de orígen jónico o del norte de Síria que se asentaría en Cerdeña
  • Danunas o Denyen, que podrían ser nombrados en Al-Amarna, o también los Doris de Homero, posiblemente aliados con otros pueblos griegos como los Peleset o los Tjeker. Posteriormente, podrían haber dado lugar a la tribu hebrea de Dan
  • Peleset, también Filisteos o Philistins, que según la Biblia serían procedentes de Caftor (Creta) y asentados luego en Canaan, crearían Palestina. Ya que presentan rasgos y armaduras micénicos, podrían ser originarios de un asentamiento micénico en el sur de Creta
  • Tjeker o Teucris, con una armadura similar a los Peleset, quizás una rama marítima de los micénicos establecidos en Creta, mientras que los Peleset serían la población de las montañas
  • Aqueos griegos, también llamados Ekwesh, Akkawasha y podrían ser los Ahhiyyuwa de los textos hittitas. (No obstante, el pueblo Ekwesh estaba circuncidado, mientras que no se tiene constancia de ésto en los aqueos)
  • Sículos, conocidos como Sikeloi, Shecklesh o Shekresh, de origen jónico y habla griega, asentados posteriormente en Sicilia
  • Tirrenes, llamados también Tursha o Teresh, son pueblos no griegos, hittitas reasentados en Italia central que pudieron dar lugar a los Etruscos
  • Weshwesh, o Uashesh, muy desconocidos, vinculados a Wilusa (Ilion o Troya en hittita), que podrían ser restos del pueblo troyano en origen. Ya que su nombre egipcio podría significar hombres de Uash, podrían haber dado lugar a la tribu hebrea de Asher
  • Lidios, del mar Negro
  • Mushki, griegos del mar Negro reasentados en Turquía
  • Frigis, griegos del mar Negro también reasentados en Turquía
  • Libus, procedentes de Líbia y asentados en el Delta Occidental después del colapso

habrían organizado una asociación paralela a los grandes imperios con fines militares. Estos piratas y mercenarios constituyeron una “vanguardia” con acceso a información privilegiada de enfrentamientos y colaboraciones con los grandes imperios, en beneficio de los compañeros que se quedaron en los países de origen y que más tarde llevarían a cabo las grandes invasiones.

Los pueblos del mar desarrollaron batallas de gran envergadura que destruyeron o debilitaron todos los imperios de la gran alianza comercial, destrozando las grandes ciudades-estado. Existen tres grandes olas de devastación documentadas por diversas fuentes:

  • La primera ola de devastación en 1178 a.C. destruye casi todos los reinos de oriente medio: el imperio Hittita y los reinos de Micenas, Mitanni, Ugarit, Ascalón, Hazor, Arzawa y Alashiya.  
  • La segunda ola de devastación también en 1178 a.C. responde a un ataque masivo en una batalla contra Djahy, al sud de Líbano, en el Egipto de Ramsés III. Esta guerra termina con una victoria egipcia.
  • La tercera ola de devastación tiene lugar en una gran batalla en el delta del Nilo en 1175 a.C., e igualmente Ramsés III consigue que Egipto mantenga el territorio.
Ramsés III derrotando a los pueblos del mar (Wikipedia)

El fin de la ola de devastación ocurre en el 1175 a.C., cuando los pueblos del mar son derrotados por Ramsés III y se asentan en la Toscana, Cerdeña, Sicilia, Córcega y el Mediterráneo Oriental.

Sin embargo, Egipto perderá Canaan y la envergadura del imperio decae de manera irreversible anticipando su desaparición durante el siguiente milenio.

Las características del colapso de este sistema son:

  1. Colapso de la administración central
  2. Desaparición de la clase elitista tradicional
  3. Colapso de la economía global
  4. Cambios en los asentamientos de diversos pueblos y declive de la población

Por otro lado, en las zonas en las que estos pueblos resultaron victoriosos, la gestión de los recursos no es eficiente. Estos pueblos no conocen la escritura ni la diplomacia, basan su liderazgo en la violencia desproporcionada y son incapaces de crear una sociedad comercial y productiva próspera, ya que no pueden registrar el comercio ni hacer contratos comerciales. En la historia de Grecia, este período es conocido como la Edad Oscura, que tardaría 300 años en recuperarse.

A pesar de la desolación producida y de la pérdida de la escritura, de estas invasiones surgieron modelos culturales nuevos, y algunos de los que sucumbieron, re-florecieron un tiempo después incluso con más fuerza, como en el caso de Grecia. Aquellos que desaparecieron definitivamente, como el imperio Hitita, ya estaban atravesando una gran crisis en todos sus ámbitos. Otros estados como Sidón y Biblios también fueron capaces de sobrevivir a las invasiones, aunque extremadamente débiles.

Para saber más:

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2 comentarios en “El colapso de la edad del bronce”

    1. Gracias por los comentarios! La verdad es que esta edad en particular es una temática sobre la que me he puesto a informarme muy recientemente, pero me fascina más que las demás por el momento de globalización y el apogeo cultural que se vivió. Espero poder seguir con el blog a un ritmo interesante 😉
      Gracias por seguirme. Nos leemos por aquí!

      Le gusta a 1 persona

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